Manifiesto (soliloquio) del ausente x…
Por ahora, a bordo de este intento de ser delineado como una tenue y momentánea aparición, y no sólo una hoja en blanco que se virtualiza dentro del otro, este significante me cuestiona ¿tendré mayor libertad de acción en mi pensamiento, mayor amplitud en la palabra o, fuera de mi cabeza? Porque el tratar de estar aquí ahora, me convierte en el ausente de un sí mismo, y diré que lo he escuchado atravesar mi conciencia –aún no lo sé--, como un eco…
Sin el intento, sin la alteración natural y esencial de mi propia conciencia ¿en dónde me encuentro? Sin duda hacia el caos, fuera de este ejercicio de-constructivo porque, de todo ello se sugiere des-composición. De otra forma estaría el vacío de una mirada, si no intentara dibujar este espacio en el que a veces me encuentro; la más onda y laberíntica percepción en que me he intuido antes, en ese otro que muchas veces soy, allá cuando me falta la captación de la palabra distante y sonora, ajena, y que ahora intenta hacerme desaparecer en este ensayo. Algo anti-personare ver una nube invisible para sugerirse entre subjetividad y acción, y no ser el asesino plantado de la estética e intelectiva en turno. Esta imaginación sensorial al tratar de imitar la no propia profundidad de su ser, puede transformarnos en una masa in-forme, carente de significado, de sustancia anti-génesis propia de su existencia, y aniquilar este espacio donde co-habitamos.
--¡Allá atrás! --, hace unos instantes, alguien murmura, --Vi un espectro.--
--¿Lo escuchaste? --, Pregunta el otro que lo acompaña, –algo lo hacía verse como ausente…--
--Era esa tersa y desafinada melodía brillando bajo las sombras. Una lluvia de calambres solares se colaba entre las ramas de los árboles y, guiaban el movimiento de sus dedos atorados en su instrumento. Tenía puestas unas gafas oscuras--, él también escuchaba.
--¡No! Sólo vi un letrero tirado a sus pies para identificarlo como un trompetista invidente-
--¿Te haces el sordo? --
--Ciego tal vez ¿por qué?--
Siendo así la inercia natural en la captación ¿algo se de-forma? Esto lo intuía ampliamente aquel griego que logró expandirse dentro de la poli-literalidad de una idea: “las cosas no cambian porque estén en movimiento, sino que están en movimiento porque cambian”, ese Longinos desdoblado en la forma. En cambio, me siento y no me delimito sólo a la conceptualización de la idea, si acaso, a su estructura como conceptos móviles y transformables al re-accionarse a sí mismos, cuando intuyen la virtualidad de su propio auto-aniquilamiento; cuando como signos axiales se unen y se des-unifican dentro de un mismo plano, dentro de una simbiosis que re-flexiona tiempo-espacio. Polaridad de percepción, lo llamaría en mi ausencia intermitente de sentido.
Ellos continúan su camino indefinido; yo sólo observo
–¿Surrealista? --
--Es sólo a veces el síndrome y--, contesta la imagen, --su afectación a estas horas de la mañana. --
--¿Afectación? --
--Sí, del sistema--, efectos secundarios mientras continuamos, -A mí me parece que es porque estamos cerca. --
--¿Unos de otros? --
--¡No! Me refiero de esa curva que está ahí, en la esquina…--
¿Por qué hablar de la cuestión? Y desde ahí el surgimiento y la ausencia intermitente se encuentran. La percepción cognoscitiva conectada a un plano, es vista desde ángulos móviles, entre significado y significante… soy aún (símbolo perdido) en la desconexión, el hecho de ser otro para hablar de un mismo discontinuo, que me acerca más, a visualizar un diálogo entre ese yo esencial, quizás ahora consciente de mí propia in-captación, y aquel otro inconscientemente ausente, como cuando la afectación de la palabra. Decir que si busco la pregunta correcta en la respuesta incorrecta, o viceversa, surge una especie de vehículo para reencontrarnos antes o después, y cada vez que esto se sugiera, nos pierde o se perderá de nuevo para no permanecer anclados a una única-dimensión como definición; es un espacio temporal en donde ya no me encuentro, por eso la recaída, la búsqueda de un indefinido que me mantenga de un lado a otro, en la palabra brújula que cuanto más me identifique de este lado, me refiera más perdido de aquel otro lado, en algún silencio…
--¿Qué sucede? Te has encontrado diferente parte del camino. --
--No sé, me siento espaciado. --
--Quizás sea porque nos movemos. --
--Sí, deben ser las desconexiones de cada paso. --
Hacia este encuentro que existe, se intuye siempre una afectación de esta invisibilidad. Alguno de estos paralelos no es alienación de la conciencia, algo que se identifique en un tiempo espacio, algo Romántico, o esa idea de percibirse como propio; sino el intento de dialogarme como una deconstrucción de la identificación; una especie de implosión de su símbolo perdido, como una generación señaladamente des-ubicada antes de ser encontrada.
--¿No sientes algo raro? --, mientras siguen vagando por ahí sin saberse en donde, –Algo así como la sensación de que alguien sigue detrás de ti.--
--El “perseguidor” Cortázariano--, Algo que le hace recordar, --También allí aparece un espectro, un personaje.--
Espaciado: una afectación del espacio que puede acercar o alejar hacia algo no señalado…
--Y su instrumento. — Le contesta.
--¿Ahora lo ves? Es el silencio en el que se imagina por todos lados; él habla y forma parte del tuyo. --
Esta sensación me refiere y acerca también al mundo de afuera, en donde algo gira a mi memoria, ese Demian interceptado y no-velado de Herman Hesse; algo como saberse nacido bajo un signo no propio, por eso la tentativa siempre a des-identificarme de todo lo que trata de contener la forma…
--¿Y cómo te va con lo ensayado? --, después de unos instantes del retorno… espaciado.
--Desarmándolo ¿Me-Te entiendo…es? --
De eso se trata. Me refiero a que, si la luz de nuestro entendimiento nos ha sumido en la más profunda de nuestras oscuridades, para llegar a su opuesta dimensión, habría que involucionar, y no en la capacidad negativa de su significante.
--Sin duda, alguna afectación Dadá. --
--¿Cómo el ejercicio que prácticas de ensayar ángulos? --
Transformado, y ahora dialogo, este ejercicio de estructuración me ha de guiar a la tentativa de desaparecer, como “todo acto de escribir supone un proceso de decodificación del pensamiento”, que refiere a José Luis Martínez, expansión proveniente del afuera.
--¿Y ahora qué vas a hacer? --
--Tal vez des-ensayarme tratando de escribir algo. --
--¿Entonces por qué te detienes? --
--Por nada, es sólo que ya llegamos. --
Hugo Ramírez rosales.
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